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viernes, 11 de octubre de 2013

El laboratorio


Quiero jugar un rato al laboratorio, tengo un montón de estrellitas que chispean, sería divertido juntarlas con tus burbujitas de gaseosa amarilla y que exploten cuando entren en contacto; como el instante anterior, el durante y el después de pinchada una piñata, y brillar en cámara lenta como papel picado de un millón de colores volando en stop motion hasta llegar al suelo para volver a subir y bajar y viajar cíclicamente hasta ir a parar a una bolsa de basura, esperando que llegue el cumpleaños de una familia de roedores y ahí volver a empezar todo todo de nuevo.

viernes, 17 de mayo de 2013

Orientación vertical


Cuando el suelo abandona el terreno de X, pasando a una nueva dimensión ascendente en vertical, todo se ve de otra forma. Mi ventana está en una Y constante; a través de ella puedo observar cómo el agua de la fuente ya no es la misma tampoco, mutó en oleadas, charcos, escupitajos y pisadas de baldosas mojadas de brillantina dorada que se mezcla con partículas de otros colores más, provocando en mí un efecto extraño, que aún no aprendo a manipular ni controlar, como pudiera controlar algún objeto cotidiano, por más que al principio éste no haya sido familiar ni mucho menos para mí. Llueve brillantina, hace un poco de frío y esto no me molesta, porque el viento ahora es rosa y constante acá.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Brillantina & el metalofón

Soniditos que parecen gotas que parecen destellos que parecen brillantina que parece estrellarse contra algo que parece una cosita de metal que parece un metalofón que parece sonar como cuando cantás y mi cuerpo parece brillantina que parece una gota que parece música que parece romper mi aura que parece vibrar como una piedrita estrellada contra algo que parece un charco de agua.

miércoles, 3 de abril de 2013

Reflexión comparativa de mi situación actual

De alguna manera siento como si el eje que sostiene a mi mundo fuese algo parecido al sistema de fierritos que conforma una rueda de bicicleta, y al perder uno de ellos, me tambaleo de a momentos, pero el resto de los fierritos me mantiene lo suficientemente estable como para seguir pedaleando sin caerme. 

lunes, 8 de agosto de 2011

tÖday

Hace un tiempo dije "no más canciones de amor, no mas colores derrochados". 
Ahora, te regalo todas las canciones que quieras. Te doy colores, y algunas sonrisas con sabor a helado. Pero mi amor no, eso si que no te lo ganaste vos.

martes, 19 de abril de 2011

Viaje a tu galaxia

Parte I: Ida

Nunca las cuadras fueron tan largas como lo son esta noche. Siempre te quejás de que vivimos lejos, (siempre te quejás de todo en realidad). Pero eso a mí eso nunca me importó. Tampoco tuve jamás tantas ganas de verte como las tengo hoy. Me gusta viajar, pero este viaje de una hora y media se me está haciendo eterno. Me pongo nerviosa siempre que hablo de vos, que hablo con vos, y muchísimo peor es si voy a verte. Siento náuseas, acidez, siento que me deshidrato. Mis nervios van a estallar si no llego rápido. Y pienso. Pienso qué linda que sos, qué imposible que sos. ¡Cuánto te amo, linda!
Conozco el camino, pero igual quiero que me esperes en la parada del colectivo para verte quince minutos antes y darte un abrazo por mil, seguido por un fuerte suspiro de alivio, porque ya estoy con vos una vez más, una noche más, la única en cien. Estoy jugando con la eternidad y en esta ronda la mano ganadora la tengo yo.
Viajo. Mientras leo un poema, me llamás. Y llueve. Puteo. Después sonrío y me encojo de hombros. ¿Qué más da? Ésto es sólo agua. Es sólo sábado. Sos sólo vos. Soy sólo yo. Y sonrío. Y me encojo de hombros.

Parte II: Vuelta.

Viajo de vuelta a la rutina. Colectivo verde, chistes malos, y pienso en vos. Avenida La Plata, me duermo unos unos instantes sobre alguien, y miro un poco asustada: Avenida Rivadavia, todavía falta para llegar. Mi boca está seca. Mis sentimientos hacia vos se mantienen intactos, aún luego de torbellinos de emociones y mil lluvias de sentimientos compactados en un mediodía de domingo. Esto me está costando mucho, necesito que me des un poquito más de tu miel. Y pongo toda mi paleta de colores en vos, a veces hasta el punto de gastarlos todos, sin guardarme provisiones siquiera; ¿qué tengo que hacer para que me elijas a mí? Amo y odio tu estupidez, tu inmadurez. ¿Por qué sos TAN imposible? Trago amargo, boca seca y bajo del colectivo.