viernes, 17 de mayo de 2013

Orientación vertical


Cuando el suelo abandona el terreno de X, pasando a una nueva dimensión ascendente en vertical, todo se ve de otra forma. Mi ventana está en una Y constante; a través de ella puedo observar cómo el agua de la fuente ya no es la misma tampoco, mutó en oleadas, charcos, escupitajos y pisadas de baldosas mojadas de brillantina dorada que se mezcla con partículas de otros colores más, provocando en mí un efecto extraño, que aún no aprendo a manipular ni controlar, como pudiera controlar algún objeto cotidiano, por más que al principio éste no haya sido familiar ni mucho menos para mí. Llueve brillantina, hace un poco de frío y esto no me molesta, porque el viento ahora es rosa y constante acá.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Brillantina & el metalofón

Soniditos que parecen gotas que parecen destellos que parecen brillantina que parece estrellarse contra algo que parece una cosita de metal que parece un metalofón que parece sonar como cuando cantás y mi cuerpo parece brillantina que parece una gota que parece música que parece romper mi aura que parece vibrar como una piedrita estrellada contra algo que parece un charco de agua.

lunes, 13 de mayo de 2013

Me pintó compartirles una receta



Mafins salados


Ingredientes:
Harina: 1 y 1/2 kilo
Polvo de hornear: 1 cucharada y media (al ras)
Sal: 1 cucharada y media (al ras)
Azúcar: 1 cucharadita (al ras)
Aceite: 1 pocillo y medio
Pirotines
Muzzarella: 500 gr.
Tomates: 500 gr.
Aceitunas: 100 gr
Albahaca

Procedimiento:

Mezclar harina, polvo de hornear, sal, y azúcar. Añadir agua y aceite, batir hasta lograr un punto letra. Colocar la preparación en los pirotines, llenando sólo la mitad de éstos. Aparte, picar en cubitos el tomate, queso, y aceitunas. Colocar en el centro de los pirotines, ya con la preparación, algunos trocitos de queso, tomate, aceitunas, y albahaca a gusto. Llevar a horno moderado por 20 minutos; pasado este lapso, ir revisándolos hasta que estén debidamente cocidos.

Para 70 aprox, calcular menos si es para un día normal.

-me robé la foto de google-

jueves, 9 de mayo de 2013

Bloc de notas parte II


Escribir o morir; el que haya pasado alguna vez por donde estoy ahora sabrá comprenderme. Hace un tiempo me prometí no hacer declaraciones escritas antes de que las ideas estén debidamente estructuradas. Pero la verdad es que la necesidad de escribir me llevó en su momento a hacerlo de manera tan impulsiva y momentánea, si se quiere, y es la misma que me lleva a estar frente a el Bloc de notas en esta madrugada de jueves.
Balanceo. Me mantengo en estado dubitativo, sin caer hacia ninguna parte. Ensayando posibilidades, evitando regresar sobre lo marchito. ¡Ordeno un electrocardiograma ahora mismo!, para que me ayude a explicar gráficamente el flujo de mi energía. La necesidad de la exposición visual es algo que asumí hace tiempo como una característica mía, más allá del análisis superficial del contexto sociocultural en el que estoy arrastrándome como una babosa en la bañera. Me enredo en mis palabras, me mareo por causa y consecuencia de mis propios movimientos mentales.
Algunas reflexiones más antes de desayunar:
 Desde que uso el Facebook correctamente publico más estupideces y uso menos el blog. Reflexiones mentales del día a día plasmadas en forma de caracteres. Todo el tiempo se trató de eso, ¿cómo pude haberme olvidado? 
 Mis caídas a la realidad están siendo muy violentas, eso me asusta un poco, aunque no sé bien si es de miedo la sensación, se parece más al vértigo en realidad.
 Estoy cada vez más conforme con las cosas que produzco, me siento en constante avance. Eso me pone bien y se genera un ciclo de retroalimentación de la energía propia (menos mal que todavía tengo mis rollos de película, telas, pinturas y a Roberta).
 Ciertas cuestiones me dan vueltas por la mente varias veces al día y me ponen un poco incómoda, especialmente por el hecho de que son preocupaciones vacías, o al menos innecesarias en esta ubicación temporal. Relajarme es la salida, pero no es tan fácil como pinchar un flan y que al pincharlo éste se transforme en nube de papel maché desinflándose como un globo de aire en extinción en una secuencia de imágenes animadas.

Este escrito tiene final abierto por su carácter de entrada de diario íntimo, aunque de íntima tiene lo que una orgía de innovadora.

martes, 7 de mayo de 2013

Coma (punto seguido y aparte).


De pronto, un golpe abrupto en forma de lágrimas. Una jugada fuerte dio paso a la primer bocanada de aire, después de sobrevolar la superficie en un coma que parecía ser eterno. Entonces todo se esclareció. Y es verdad, el lugar es el mismo.
Tambalear; brillar y nunca naufragar suena como algo fácil si se lee en una pared de piso doce. Pero en semejante altura es difícil sentir el suelo real. Es ahí cuando entran en juego los factores externos. Es ahí donde desperté, bajando de un trance que duró meses, y aunque desconfío estar en superficie segura, el vértigo ahora es menor y no tengo miedo de esto.

miércoles, 3 de abril de 2013

Reflexión comparativa de mi situación actual

De alguna manera siento como si el eje que sostiene a mi mundo fuese algo parecido al sistema de fierritos que conforma una rueda de bicicleta, y al perder uno de ellos, me tambaleo de a momentos, pero el resto de los fierritos me mantiene lo suficientemente estable como para seguir pedaleando sin caerme. 

lunes, 28 de enero de 2013

Trance

Y hoy me encuentro atravesando una barrera de luz violácea, suave y turbia. Calor con frío. Buscando la conexión propia y desconectándome del resto. Degustando puestas de sol y amaneceres de hielo cristalizado, sonriéndome por un recuerdo reciente. Decidí que la simpleza es la salida.

martes, 25 de diciembre de 2012

Vecinos y pan

Despertarse, calcular con la mente la hora... no es tan importante la exactitud. Levantarse, mirar el reloj y pasar al baño. Jugo de naranja en el mejor de los casos, pan solo... tostado si es viejo. Mirar por la ínfima ventana, quizás esté soleado. Caminar hasta el mercado; una cuadra, media, doblar a la derecha, media cuadra, entrar. La misma gente conocida desconocida de siempre. Nunca hablar con vecinos, saludar a uno o dos de entre muchos. Mala costumbre. Historias, aromas tan extraños y tan familiares. Me quedo con el pan solo... otra vez (aunque anoche me animé a cortarlo de otra manera).

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Brillar & nunca naufragar


El color le ganó a la almohada en esta noche de pochoclos y recuerdos de domingos nublados. Épocas no felices, pero lindas al menos -al menos el recuerdo de juguetes y agujas lo es-. Y mientras, pienso que pasaron cosas, pero que ya nada de eso es lo suficientemente relevante. Prefiero dejar de naufragar para dejarme brillar. Tu montón de nada es demasiado para mí, me alcanza con mi mundo de colores cambiantes. Me alcanza con estos vientos espectrales y las lunas que me rodean.
Rollos de película enredados, acuarelas y fanzines son la escenografía perfecta al subir el telón. Suena R.E.M., nos reímos de algunas tonterías y disfrutamos de amar el amor, que viene en forma de rastas rosas y muñecas viejas en esta madrugada de piso doce. Todavía falta para que el sol llegue, espero que pierda el colectivo y se demore un rato más. Esta noche soy feliz, y eso es todo lo que importa.

domingo, 20 de mayo de 2012

Navidad

No me gusta tomar y bailar sólo porque todos lo hagan así. No me gusta la presión que siento cada año, al llegar las fiestas. Me gustaría que sea un como un día más, que toquen mis amigos y que suenen esas canciones tan bonitas que nos gustan a las dos. Preferiría que llueva y nos mojemos y bailemos empapadas. Que tomemos sidra con vino, que tomes mil cervezas y cuidarte cuando estés toda borrachita. Comer pan dulce vegano con frutos secos, tocar la guitarra, y cantar con mis amigos. Que en vez de fuegos artificiales se escuche a los perros ladrando de alegría, y que mi corazón no se rompa nunca más por no poder comprarles regalos a todos los que quisiera. Que dejemos el consumismo para siempre de una vez y los únicos y verdaderos regalos sean dibujos, sonrisas, y abrazos de caramelos. E sas sí que serían unas felices fiestas.